Con una apertura extraordinaria durante el periodo navideño, supera lo alcanzado en 2019, año previo a la pandemia.
La magnífica colección de vidrio y metal, custodiada por la Cofradía de la Virgen Blanca, es una de las enseñas de identidad de la ciudad de Vitoria-Gasteiz, en palabras del experto y prestigioso vidrierista, Fernando Cortés Pizano. Añade que “destacan por su espectacularidad y valor artístico los elementos procesionales; uno de los pocos conservados en España y sin duda uno de los más importantes”.
La cifra, significativa en términos absolutos, se acrecienta al tener en cuenta que solamente se puede visitar durante 12 horas a la semana (de 11:00 a 13:00 horas, de unes a sábado) ya que es atendido por un grupo reducido de cofrades. Fuera de este horario, y previa cita concertada, se puede mostrar llamando al teléfono 945 277 077, o a través de su página web.
El próximo año cumplirá sus veinticinco años de existencia, tras la restauración y acomodación del viejo edificio construido en 1901 por Fausto Iñiguez de Betolaza, pero antes se quiere proseguir con las constantes mejoras y actualizaciones. En el ámbito de la promoción, se ha colocado un poster indicativo en el pórtico de la iglesia de San Miguel y se cuenta con el apoyo de difusión de la Oficina de Municipal de Turismo. Por otra parte, y en el propio edificio, se va a instalar iluminación en el piso superior y se ofertará la opción de visita audioguiada en cuatro idiomas, mediante códigos QR.
Una aspiración permanente es la ampliación del horario por las tardes. Para cumplir este objetivo, es necesario la incorporación de más personal voluntario que pueda enseñar el conjunto artístico-religioso, asombro de visitantes que aprecian el valor material e inmaterial de esta joya “semi escondida” en el viejo Gasteiz.

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© Imágenes: Blanca Aguillo










