La Virgen Blanca, ya restaurada, ha quedado instalada en el Museo Diocesano de Arte Sacro. La imagen preside la denominada “capilla de Álava”, un espacio magnífico, rodeada de otras Andra Mari, vestigios del importante patrimonio artístico de Álava. La imagen en su peana se halla delante de un dosel, y tras él asoman los extraordinarios vitrales