El año pasado 2018 iniciamos la dedicación de un día de las fiestas a estar con los enfermos y hacer lo posible porque ellos también cumplan su deseo de acercarse a la Virgen Blanca y honrarla con sus oraciones y ofrendas de flores y vivir la fiesta, en las calles llenas de alegría.
A las 12,30 de mañana, y salvando los inconvenientes de las escaleras de acceso a la iglesia de San Miguel, Santuario de la Virgen Blanca, se han acercado hasta allí los hospitalarios (damas y camilleros) de la “Hospitalidad de Lourdes” y su presidenta María Jesús Pinedo, que acompañaban a diversos enfermos en sus sillas de ruedas. Este año con menos dificultad que el año pasado gracias a estrenar una rampa que colocaron para el acceso al interior del templo.
Valientes todos ellos y primorosamente engalanados estos hombres y mujeres, con una ilusión que se reflejaba en sus rostros, han podido cumplir su deseo de visitar a su Madre la Virgen Blanca.
La Eucaristía fue oficiada por D. Juan Carlos Aguillo, párroco de San Miguel, acompañado de Juanma Ochoa de Aspuru, Consiliario de la Hospitalidad de Lourdes. D. Juan Carlos en la homilía palabras de consuelo y la visión de María y los enfermos. Ceremonia sencilla pero de las que, según nos indican los hospitalarios, “llegan al corazón”. Las peticiones fueron hechas de forma espontánea por alguno de los asistentes.
A continuación en procesión han sido trasladados a la capilla de la Virgen Blanca quedando reflejados en su cara, esos momentos de paz y alegría que les suponía estar tan cerca de La Blanca. Seguidamente ante la hornacina, han rezado una plegaria y depositados los ramos de flores que portaban. Al concluir las muestras de agradecimiento eran numerosas.

La Cofradía de la Virgen Blanca, se une a la vida de estos enfermos y sus cuidadores y queremos deciros que en la Cofradía tenéis vuestra casa y entre sus cofrades, vuestra compañía.
¡ VIVA LA VIRGEN BLANCA ! FELICES FIESTAS
© Textos: C.U. Cofradía Virgen Blanca
© Imágenes: Blanca Aguillo











